Miami, Florida. La ofensiva de República Dominicana volvió a encenderse a lo grande en Miami, donde derrotó 7-5 a Venezuela para cerrar invicta la fase de grupos del Clásico Mundial de Béisbol 2026. Fue otra noche de poder para la novena dirigida por Albert Pujols, que construyó su victoria a base de batazos largos y oportunos, reafirmando su condición de una de las ofensivas más temidas del torneo.
El espectáculo comenzó temprano. En el primer inning, Juan Soto conectó un jonrón de dos carreras que silenció momentáneamente el estadio y puso a los dominicanos al frente. Más adelante se sumaron los estacazos de Ketel Marte, Vladimir Guerrero Jr. y Fernando Tatis Jr., completando una exhibición de poder que dejó sin respuestas al pitcheo venezolano.
El batazo más contundente llegó en el cuarto episodio, cuando Tatis Jr. encontró un lanzamiento quebrado y lo envió por encima de la verja del jardín derecho con dos compañeros en base, ampliando la ventaja dominicana.
En el montículo, Sandy Alcántara trabajó tres entradas en las que permitió tres carreras, pero la ofensiva ya había marcado el ritmo del juego. Tras su salida, el bullpen dominicano volvió a responder con solidez, con relevos efectivos de Wáscar Brazobán, Seranthony Domínguez, Dennis Santana y Camilo Doval, quienes mantuvieron el control del partido pese al empuje final de la ofensiva venezolana.
Con la victoria, República Dominicana cerró la ronda preliminar con marca perfecta de 4-0 y reafirmó su dominio histórico sobre Venezuela en este torneo. Ahora el conjunto quisqueyano se prepara para un nuevo reto en los cuartos de final, cuando enfrente a Corea del Sur este viernes en el LoanDepot Park, con la mira puesta en seguir avanzando hacia el título mundial.
