La selección de Sudáfrica consiguió un empate valioso 1-1 frente a Chequia en la segunda jornada del Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en un encuentro disputado en Atlanta que tuvo un inicio explosivo, control europeo en gran parte del desarrollo y una definición dramática en los minutos finales.
El conjunto checo golpeó desde muy temprano. Apenas al minuto 5, Patrik Schick aprovechó una acción rápida tras un saque lateral y una jugada elaborada que culminó con un pase filtrado dentro del área. El delantero definió con potencia y precisión para establecer el 1-0, sorprendiendo a una defensa sudafricana que aún no lograba asentarse en el partido.
Tras el gol, Chequia asumió el control del ritmo mediante la posesión y el orden en el mediocampo, mientras Sudáfrica intentaba responder con transiciones rápidas y remates de media distancia. Oswin Appollis probó suerte desde fuera del área, y posteriormente los Bafana Bafana generaron una ocasión clara que no logró concretarse dentro del área rival.
El primer tiempo mantuvo un alto nivel de intensidad en la mitad del campo, con un duelo físico constante y varias interrupciones. Sudáfrica fue ganando presencia en el tramo final de la etapa inicial, obligando al guardameta checo a intervenir en una jugada peligrosa en tiempo de descuento, aunque el marcador no se movió antes del descanso.
En la segunda parte, el equipo africano adelantó líneas y aumentó la presión sobre la salida rival, logrando instalarse progresivamente en campo contrario. Chequia, por su parte, respondió con intentos de contragolpe y remates lejanos que exigieron concentración defensiva.
El encuentro se mantuvo cerrado hasta los minutos finales, cuando una acción dentro del área cambió el rumbo del partido. Al minuto 81, el árbitro sancionó penal por mano en el área, decisión que fue determinante en el desenlace del compromiso.
Teboho Mokoena asumió la responsabilidad desde los once metros y al minuto 83 ejecutó con seguridad para marcar el 1-1, devolviendo a Sudáfrica al partido y desatando la celebración del conjunto africano.
En los instantes finales, ambos equipos buscaron el gol del triunfo. Chequia tuvo una oportunidad clara desde media distancia, mientras Sudáfrica respondió con aproximaciones peligrosas que mantuvieron la tensión hasta el pitazo final.
El empate deja a Chequia en la tercera posición del grupo y a Sudáfrica en el cuarto lugar, ambos con un punto, a la espera del resultado entre México y Corea del Sur. Independientemente del desenlace de ese encuentro, las dos selecciones se mantienen en la pelea dentro de un Grupo A que comienza a mostrar máxima paridad tras dos jornadas.
