El venezolano Antonio Gómez continúa desarrollando una particular transición dentro del béisbol profesional. El prospecto de los Yanquis de Nueva York, conocido inicialmente por su trabajo como receptor, comenzó a construir una nueva etapa desde el montículo.
Gómez alcanzó velocidades cercanas a las 100 millas por hora durante su proceso como relevista, una transformación que abrió una nueva vía para su desarrollo dentro de la organización neoyorquina.
