Austria firmó un estreno sólido en la Copa Mundial de la FIFA 2026 al imponerse 3-1 sobre Jordania en un compromiso correspondiente al Grupo J, marcando así su regreso al máximo escenario del fútbol tras casi tres décadas de ausencia.

El conjunto europeo asumió el protagonismo desde los primeros compases, apoyado en la salida limpia de David Alaba y la conducción en el mediocampo de Marcel Sabitzer. Bajo la dirección de Ralf Rangnick, Austria apostó por la posesión y la amplitud, ante una selección jordana que planteó un esquema compacto en defensa y buscó sorprender mediante transiciones rápidas.

Durante la primera mitad, el dominio territorial fue claramente austriaco. Las aproximaciones llegaron con frecuencia por las bandas y mediante remates de media distancia, aunque la resistencia defensiva de Jordania mantuvo el equilibrio durante varios minutos. El equipo asiático también generó peligro en acciones aisladas, obligando al guardameta Alexander Schlager a intervenir con solvencia.

La insistencia encontró recompensa al minuto 20, cuando Romano Schmid aprovechó un espacio en la frontal del área para ejecutar un disparo preciso que abrió el marcador. A partir de ese momento, Austria logró manejar el ritmo del encuentro, aunque sin ampliar la diferencia antes del descanso.

El panorama cambió en el inicio del segundo tiempo. Jordania dio un paso al frente y encontró el empate al minuto 49 en una jugada histórica. Ali Olwan culminó una acción individual con un remate cruzado que terminó en el fondo de la red, significando el primer gol de su selección en una Copa del Mundo.

El empate revitalizó al conjunto asiático, que durante varios pasajes logró equilibrar la posesión y presionar a Austria. Sin embargo, los ajustes desde el banquillo devolvieron el control al equipo europeo, que volvió a instalarse en campo rival.

Austria recuperó la ventaja en el tramo final tras una acción a balón parado. En el minuto 76, un intento de despeje de Yazan Al-Arab terminó desviándose hacia su propia portería, colocando el 2-1 a favor de los europeos.

Con Jordania adelantando líneas en busca de la igualdad, el partido se abrió en los minutos finales. Ya en el tiempo agregado, Austria aseguró el resultado desde el punto penal, cuando Marko Arnautović ejecutó con precisión para establecer el definitivo 3-1.

El conjunto dirigido por Rangnick administró la ventaja en el cierre y sumó sus primeros tres puntos en el grupo, iniciando con paso firme su participación en el torneo.

Más allá del resultado, Jordania dejó una nota significativa al inscribir su primer gol en la historia de las Copas del Mundo, reflejo de un equipo que compitió con intensidad y carácter ante un rival de mayor recorrido internacional.

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